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GUERRAS MUNDIALES

Charles de Gaulle

Cuando comienzan los combates entre Alemania y Francia, en la Segunda Guerra Mundial, el general Charles De Gaulle dirigía una brigada de tanques. Él fue temporalmente nombrado comandante general de la cuarta división blindada en mayo de 1940.

Hijo de un profesor de filosofía y literatura, el famoso líder francés nació en 1890, en Lille, en el seno de una familia patriótica y católica. Desde una edad temprana, De Gaulle soñaba con una carrera militar y, para eso, en 1909 entró a una de las mejores escuelas del país, Saint-Cyr.

Durante la Primera Guerra Mundial, de Gaulle se distinguió en el campo de batalla. Fue herido dos veces y recibió una medalla por sus actos de valentía. Promovido a capitán, luchó en uno de los enfrentamientos más sangrientos de la guerra: la batalla de Verdun (1932).

Durante la lucha fue herido y, posteriormente, apresado. Después de intentar fugarse varias veces, fue liberado al finalizar la guerra. Sus conocimientos en el campo de batalla le permitieron escribir dos libros sobre estrategia: El filo de la espada (1932) y Hacia el ejército profesional (1934), en los cuales defendía una postura agresiva en las guerras.

De Gaulle siguió ascendiendo en su carrera militar. En junio de 1940, se convirtió en el Subsecretario de Defensa y de Guerra del líder francés Paul Reynaud. Un poco más tarde, Reynaud fue sustituido por Marechal Pétain, también conocido como Vichy. Su gobierno hizo un acuerdo de paz con Alemania para evitar que continúe el derramamiento de sangre, acuerdo que más tarde fue visto como una colaboración al avance nazi.

Sin embargo, De Gaulle era un fervoroso nacionalista y no apoyaba la rendición de Francia. Huyó a Inglaterra donde lideró el movimiento “Francia libre”, con el apoyo del primer ministro británico, Winston Churchill. Desde Londres, de Gaulle transmitía mensajes de apoyo a sus compatriotas: “Hablando con pleno conocimiento de los hechos, les pido que me crean cuando les digo que la causa de Francia no está perdida”. También organizó a los soldados de las colonias francesas para luchar del lado de las tropas aliadas.

Como líder francés, De Gaulle, a veces irritaba a otros líderes aliados con sus pedidos y su arrogancia, como al presidente norteamericano Franklin D. Roosevelt. Al final de la guerra, De Gaulle fue intencionalmente excluido de la conferencia de Yalta, donde Alemania negociaba su rendición. Él, sin embargo, aseguró a su nación una participación en la zona de ocupación de Alemania y un lugar en el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas. De Gaulle obtuvo un gran apoyo en su país después de la Segunda Guerra Mundial y, en 1945, se convirtió en el presidente de gobierno provisorio de Francia. De todas formas, renunció a ese puesto el año siguiente por conflictos políticos y decidió retirarse de la política en 1953.

Con todo, un tiempo después, fue elegido por la Asamblea Nacional Francesa para que vuelva a ser Primer Ministro en el marco de la crisis de Mayo de 1958. De Gaulle fundó la Quinta República Francesa y fue electo presidente en enero de 1959. Él se dedicó a mejorar la situación económica del país y mantener su independencia manteniéndose aparte de las dos superpotencias de la época: Estados Unidos y la Unión Soviética. A su vez, De Gaulle hizo campaña para avanzar en su programa de armas nucleares.

Inflexible e intratable, De Gaulle vio su gobierno atacado por protestas estudiantiles y de los trabajadores en 1968. Él, consiguió restaurar el orden del país, pero dejó el poder luego de una batalla por reformas políticas y económicas. En abril de 1969, De Gaulle renunció a presidencia y se retiró a su casa en Colombey-les-Deux-Eglises. Sin embargo, poco pudo disfrutar de una vida tranquila, murió el 9 de noviembre de 1970 y el pueblo francés lamentó perder a su estratégico líder militar. El país dijo adiós a uno de sus mayores héroes, quien probó ser fundamental para la recuperación de la patria francesa.